Escultura realizada en metal, concebida como un delicado juego de ensamblaje en el que distintas láminas se entrecruzan, dando lugar a una pieza original de formas orgánicas.
Su acabado en negro, con sutiles toques en oro viejo aplicados mediante técnica de cepillado e irregularidad intencionada, le aporta carácter y sofisticación, convirtiéndola en un elemento ideal para introducir contemporaneidad y elegancia en cualquier espacio.
Al tratarse de un proceso artesanal realizado a mano, cada pieza puede presentar ligeras variaciones, lo que la hace única.







